domingo, 5 de abril de 2020

#QuedateEnCasa - Entramos en la Semana Santa escuchando que el mismo Jesús nos extraña




 

















Domingo de Ramos
(5 de abril de 2020)
Mt 26, 3 – 5. 14 – 27, 66.

No se acostumbra predicar en el domingo de Ramos. La lectura de la palabra de Dios es muy amplia y sobretodo su mensaje tan claro que parece casi disminuirlo sumando palabras humanas. 

En este año tan especial en el cual celebraremos la Pascua sin reunirnos me atrevo a decir (mejor escribir) algo también hoy domingo de ramos. 

El amplio relato de la pasión nos acompaña desde la familiaridad de la ultima cena pasando por el ansia y los miedos del proceso hasta la angustia de las horas de la cruz para terminar – como en un descanso de los sentimientos con el gesto piadoso de quien sepulta a Jesús. 

Me gustaría quedáramos un rato en la última cena. Es un relato que conocemos casi de memoria por escucharlo en todas las Misas cuando junto con la invocación al Espíritu Santo repite la presencia de Jesús mismo en el pan y en el vino. 
Terminadas las palabras sobre el cáliz que escuchamos en toda Misa san Mateo (como también Marcos) guarda una otra frase de Jesús: 

Les aseguro que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el Reino de mi Padre. 

Entendemos muy bien lo que significa. 

Totalmente cociente de vivir la vigilia de su pasión Jesús sigue fortaleciendo su discípulos en la esperanza. La familiaridad de aquellas horas de la última cena será trágicamente rota por la captura de Jesús. 
Además de una nueva clase de esperanza escuchamos en estas palabras la esperanza misma del hombre Jesús. 

Jesús sabe que el Padre-Dios no se olvidará de su elegido, no se olvidará de su Hijo. En su predicación Jesús hablaba sobre el Reino de Dios. Mateo muchas veces lo transcribe reino de los cielos ahora Jesús dice Reino de mi Padre. El reino (o sea la cercanía de Dios) es la cercanía de un Padre, es la cercanía del Padre de Jesús. En el reino del Padre de Jesús está preparado un banquete del cual todas nuestra comidas no son que una sombra. En el banquete del reino del Padre-Dios habrá un vino nuevo mejor que lo Jesús donó a los novios de Caná de Galilea (Jn 2). En el Reino del Padre-Dios habrá comidas mas ricas de las que imaginamos acompañaron el ternero gordo que el padre de la parábola (Lc 15) hace preparar. 

Un detalle mas: hasta el día en que beba con ustedes. La esperanza de Jesús es personal pero no exclusiva. Esta llegada al Reino del Padre-Dios nos hace pensar en la resurrección. Jesús parece decir que no se podrá cumplir todo hasta que nosotros también no hayamos llegado al Reino del Padre de Jesús que es el Padre Nuestro. Si en una comida festiva ninguno se sienta y come hasta que llegan los festejado en la comida festiva del Reino del Padre-Dios ninguno se sienta y come hasta que no llegue el ultimo invitado. 
La emergencia sanitaria nos obliga a celebrar la Pascua sin reunirnos. Seguramente lo extrañamos. Entramos en la Semana Santa escuchando que el mismo Jesús nos extraña. Su última cena guarda la promesa de su eterna presencia entre nosotros pero al mismo tiempo nos recuerda que Jesús nos espera, nos extraña. En la cruz se sintió abandonado por muchos, Jesús es hombre de esperanza confía que va a llegar el día en el cual nos encontraremos de vuelta. 

Como discípulos de Jesús no podemos que ser hombres y mujeres de esperanza. 

viernes, 3 de abril de 2020

#QuedateEnCasa – Los avisos que no deseo y sus enseñanzas.


Muchas veces en estas semanas pensé que nunca hubiera imaginado cruzar en mi vida una epidemia. Pensaba fuese algo que se estudia en el liceo nada mas.

La vida siempre es mas complicada e intensa de lo que imaginamos, la realidad supera las ideas y abundantemente. 

Hoy colgué un aviso que nunca hubiera deseado y por cuanto lo haga con la total conciencia que es correcto, me parte el alma. 

Guardo muchos recuerdos de la procesión del domingo de Ramos, desde mi infancia, y pensar que este año no se lleva a cabo duele. 

Por muchos lados estamos convocados a pensar que nos enseña todo esto, en este primer año de la tercera década del tercio milenio. 

Tendremos tiempo para entenderlo. 

Hoy me quedo con un sentimiento: 

NOSTALGIA.

Nostalgia de poder volver a encontrarme con un pueblo reunido para celebrar el amor de Dios. 

Nostalgia de saludos cercanos. 

Nostalgia de no tener ansia por conocidos que viven lejos o cerca, y da lo mismo donde estén porque es prudente no encontrase. 

¿Y si toda esta nostalgia fuera nostalgia de Dios? 

¿Y si Dios quiere que tenga conciencia que todo lo que soy y tengo es un préstamo? 

¿Y si Dios desea recordarme que solamente Él salva el mondo? 

Laura Pausini en una canción me lo había enseñado: 

Me quedo mucho más de lo que pierdo...
Me quedo incluso esta herida abierta 
y el no tener razón no me atormenta. 

(Me quedo, álbum Inédito 2011)



jueves, 2 de abril de 2020

#QuedateEnCasa - PEQUEÑA CATEQUESIS SOBRE LOS SACRAMENTOS EN DESEO


SACRAMENTOS EN DESEO 
Y DESEO DE LOS SACRAMENTOS

Los siete sacramentos son los signos mas eficaces que Jesús dejó a su Iglesia para que pueda crecer en santidad. 

Los siete acompañan el camino de la vida desde su comienzo hasta su fin y el día a día de los discípulos que los reciben. 

Por el lado de Dios los Sacramentos siempre actúan pero sus frutos dependen de las disposiciones de la persona que los recibe. 

Siempre la Iglesia tuvo que plantearse el problema de los discípulos o las personas que sin responsabilidad propia no pueden recibir los sacramentos: 
  • Los muchos que desde los primeros años de vida de la Iglesia enfrentaron el martirio por el solo hecho de proclamar su fe sin tener tiempo de recibir el Bautismo. 
  • Los que no pueden acceder a la Reconciliación por falta de sacerdotes. 
  • Los que viven la muerte sin poderse preparar y sin tener la posibilidad de los últimos sacramentos. 
  • Las personas que nunca escucharon el anuncio del Evangelio y por lo tanto ni conocieron los sacramentos mismos. El listado podría ser largos. 
A todas estas emergencias la sabiduría de los creyentes contestó alentando a vivir los sacramentos en deseo. 

Quien – sin responsabilidad – no puede recibir los sacramentos a pesar que los desee, creemos que recibirá las gracias del sacramento mismo porque Dios es un Padre que ve en lo secreto (Mt 6, 6).

La emergencia sanitaria está obligándonos a celebrar las Misas sin la presencia del pueblo y los consejos de quedarse en la casa complican el acceso a la Reconciliación. 

Podemos recorrer a los sacramentos en deseo. 

En el caso de la Reconciliación conlleva arrepentirse sinceramente de los pecados confiando en la bondad del Padre-Dio con la firme resolución de recurrir cuanto antes sea posible al Sacramento mismo. 

En el caso de la Eucaristía es la comunión espiritual por medio de la cual se piden a Dios los frutos de la Comunión Eucarística confiándole la nostalgia por no poder recibir la misma. 

Todo esto debería despertar en los creyentes una conciencia mas grande del valor de los Sacramentos mismos así que cuando – todos deseamos lo antes posible – podamos volver a celebrar con seguridad y serenidad nuestra fe los recibamos con fe fortalecida por la prueba. 

Por cuanto pueda ayudar un eslogan: 

LOS SACRAMENTOS EN DESEO 
DONAN LAS GRACIAS DE DIOS 
ENTRE LAS CUALES EL DESEO DE LOS SACRAMENTOS. 


Algunos párrafos del Catecismo de la Iglesia Católica para profundizar 

1128 Tal es el sentido de la siguiente afirmación de la Iglesia (cf Concilio de Trento: DS 1608): los sacramentos obran ex opere operato (según las palabras mismas del Concilio: "por el hecho mismo de que la acción es realizada"), es decir, en virtud de la obra salvífica de Cristo, realizada de una vez por todas. De ahí se sigue que "el sacramento no actúa en virtud de la justicia del hombre que lo da o que lo recibe, sino por el poder de Dios" (Santo Tomás de Aquino, S. Th., 3, q. 68, a.8, c). En consecuencia, siempre que un sacramento es celebrado conforme a la intención de la Iglesia, el poder de Cristo y de su Espíritu actúa en él y por él, independientemente de la santidad personal del ministro. Sin embargo, los frutos de los sacramentos dependen también de las disposiciones del que los recibe.

1258 Desde siempre, la Iglesia posee la firme convicción de que quienes padecen la muerte por razón de la fe, sin haber recibido el Bautismo, son bautizados por su muerte con Cristo y por Cristo. Este Bautismo de sangre como el deseo del Bautismo, produce los frutos del Bautismo sin ser sacramento.

1452 Cuando brota del amor de Dios amado sobre todas las cosas, la contrición se llama "contrición perfecta"(contrición de caridad). Semejante contrición perdona las faltas veniales; obtiene también el perdón de los pecados mortales, si comprende la firme resolución de recurrir tan pronto sea posible a la confesión sacramental (cf Concilio de Trento: DS 1677).

miércoles, 1 de abril de 2020

#QuedateEnCasa – Cuando los tiempos se hacen largos...



Les aconsejo hoy la lectura de algunos consejos (enlace) para vivir estos días en los cuales estamos invitados a quedarnos en casa. 

Me quedo con un detalle entre los muchos: la paz hay que trabajarla y para los mas sensibles.

Vivíamos en un tiempo ilusionado de poder controlar a todo... estos días que enganchan cada rincón del planeta nos recuerdan que muchas veces esto es imposible. 

Se puede armar una tragedia o sonreír... 
a pesar de todas los dramas nos queda Dios el cielo en el cual esperar. 

¡Si rasgaras el cielo y descendieras las montañas se disolverían delante de ti! (Is 63, 19) 

Ni las montañas paran la esperanza en Dios, cuanto menos la pesadumbre de un momento.