jueves, 2 de abril de 2020

#QuedateEnCasa - PEQUEÑA CATEQUESIS SOBRE LOS SACRAMENTOS EN DESEO


SACRAMENTOS EN DESEO 
Y DESEO DE LOS SACRAMENTOS

Los siete sacramentos son los signos mas eficaces que Jesús dejó a su Iglesia para que pueda crecer en santidad. 

Los siete acompañan el camino de la vida desde su comienzo hasta su fin y el día a día de los discípulos que los reciben. 

Por el lado de Dios los Sacramentos siempre actúan pero sus frutos dependen de las disposiciones de la persona que los recibe. 

Siempre la Iglesia tuvo que plantearse el problema de los discípulos o las personas que sin responsabilidad propia no pueden recibir los sacramentos: 
  • Los muchos que desde los primeros años de vida de la Iglesia enfrentaron el martirio por el solo hecho de proclamar su fe sin tener tiempo de recibir el Bautismo. 
  • Los que no pueden acceder a la Reconciliación por falta de sacerdotes. 
  • Los que viven la muerte sin poderse preparar y sin tener la posibilidad de los últimos sacramentos. 
  • Las personas que nunca escucharon el anuncio del Evangelio y por lo tanto ni conocieron los sacramentos mismos. El listado podría ser largos. 
A todas estas emergencias la sabiduría de los creyentes contestó alentando a vivir los sacramentos en deseo. 

Quien – sin responsabilidad – no puede recibir los sacramentos a pesar que los desee, creemos que recibirá las gracias del sacramento mismo porque Dios es un Padre que ve en lo secreto (Mt 6, 6).

La emergencia sanitaria está obligándonos a celebrar las Misas sin la presencia del pueblo y los consejos de quedarse en la casa complican el acceso a la Reconciliación. 

Podemos recorrer a los sacramentos en deseo. 

En el caso de la Reconciliación conlleva arrepentirse sinceramente de los pecados confiando en la bondad del Padre-Dio con la firme resolución de recurrir cuanto antes sea posible al Sacramento mismo. 

En el caso de la Eucaristía es la comunión espiritual por medio de la cual se piden a Dios los frutos de la Comunión Eucarística confiándole la nostalgia por no poder recibir la misma. 

Todo esto debería despertar en los creyentes una conciencia mas grande del valor de los Sacramentos mismos así que cuando – todos deseamos lo antes posible – podamos volver a celebrar con seguridad y serenidad nuestra fe los recibamos con fe fortalecida por la prueba. 

Por cuanto pueda ayudar un eslogan: 

LOS SACRAMENTOS EN DESEO 
DONAN LAS GRACIAS DE DIOS 
ENTRE LAS CUALES EL DESEO DE LOS SACRAMENTOS. 


Algunos párrafos del Catecismo de la Iglesia Católica para profundizar 

1128 Tal es el sentido de la siguiente afirmación de la Iglesia (cf Concilio de Trento: DS 1608): los sacramentos obran ex opere operato (según las palabras mismas del Concilio: "por el hecho mismo de que la acción es realizada"), es decir, en virtud de la obra salvífica de Cristo, realizada de una vez por todas. De ahí se sigue que "el sacramento no actúa en virtud de la justicia del hombre que lo da o que lo recibe, sino por el poder de Dios" (Santo Tomás de Aquino, S. Th., 3, q. 68, a.8, c). En consecuencia, siempre que un sacramento es celebrado conforme a la intención de la Iglesia, el poder de Cristo y de su Espíritu actúa en él y por él, independientemente de la santidad personal del ministro. Sin embargo, los frutos de los sacramentos dependen también de las disposiciones del que los recibe.

1258 Desde siempre, la Iglesia posee la firme convicción de que quienes padecen la muerte por razón de la fe, sin haber recibido el Bautismo, son bautizados por su muerte con Cristo y por Cristo. Este Bautismo de sangre como el deseo del Bautismo, produce los frutos del Bautismo sin ser sacramento.

1452 Cuando brota del amor de Dios amado sobre todas las cosas, la contrición se llama "contrición perfecta"(contrición de caridad). Semejante contrición perdona las faltas veniales; obtiene también el perdón de los pecados mortales, si comprende la firme resolución de recurrir tan pronto sea posible a la confesión sacramental (cf Concilio de Trento: DS 1677).

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