Cuando pensamos al Obispo en su misión lo imaginamos en Misa con los dos signos que lo caracterizan:
el Báculo Pastoral y la Mitra (el gorro de dos puntas y dos flecos que viste en algunos momentos de la celebración).

Mas desafiante es interpretar el sentido de la Mitra.
En la celebración de la Ordenación Episcopal (el ritual por medio del cual un hombre es hecho obispo) se unge la cabeza del nuevo obispo con el aceite mezclado al perfume (llamado Crisma en honor a Jesús el Cristo) además mientras el hermano que celebra invoca la bendición de Dios se pone en la cabeza del nuevo obispo el libro de los Evangelio.
La Mitra recuerda esto momentos y al mismo tiempo recuerda que en la cabeza del obispo está la palabra de Dios.
La tradición católica dio a este gorro la forma de dos montaña.
Es forma muy acertada porque la montaña junto con el desierto es uno de los lugares donde Dios hizo escuchar su voz.
Me gustaría recorrer un poco las montañas de la Biblia:
- En las faldas de las montañas de Ararat (Gen 8,4) encuentra puerto el arca de Noé sobreviviendo el diluvio.
- En la cima del Moira (Gen 22,2) el Ángel para la violencia de cualquier sacrificio humano enseñando a Abraham otros caminos. La misma cima se identifica con Sión la cumbre sobre que se edificó el Templo de Jerusalén.
- En al Montaña de Horeb (Ex 3) Moisés es llamado por Dios para que libere al pueblo. En la misma montaña encuentra amparo el profeta Elías en sus persecuciones (1 Re 20,9 – 18).
- El mismo Moisés en la montaña de Sinaí recibió las leyes de Dios que serán guardadas en la cumbre del ya recordado monte de Sión con su Templo (Ex 19).
- Cuando muere el primer rey – Saúl – su sucesor David convoca hasta las montañas de Gelboé en Galilea para que lloren desde los lugares mas alejados del reino (2Sam 1, 21).
- Los profetas imaginan el Paraíso como un monte donde el Señor prepara una morada muchos mas linda y solemne de Jerusalén mismo (Is 2, 1 – 5).
El mismo Jesús vive de cumbre en cumbre:
- Nazaret, la ciudad donde Jesús creció y vivió la mayoría de su vida, está construida sobre una montaña al punto que cuando los habitantes quieren matar a Jesús intentan despeñarlo (Lc 4, 29).
- Si en el desierto encuentra las tentaciones en la montaña de la Transfiguración encuentra la cercanía del Padre-Dios (Mt 17, 1 - 13).
- En las faldas de la montaña de los olivos Jesús reza en el comienzo de su pasión (Mt 26, 36 – 46).
- En la cumbre del Calvario Jesús termina su vida (Mt 27, 33).
- El Resucitado – por fin – da cita a su discípulos en una montaña de Galilea (Mt 28, 7).
Leer la Biblia nos convoca a una “cordada con Jesús” donde cada cumbre vislumbra una otra hasta el destino final.
En los 25 años de misión como Obispo en la Iglesia de Mercedes seguramente Mons. Carlos trepó muchas montañas: agradables o duras, verdes o pedregosas, placenteras o cansadoras.
La Mitra que lleva en las celebraciones nos recuerda su misión de acompañarnos en los caminos de la fe sobre todo en los más empinado.
¡Felicitaciones mons. Carlos!
Lo que deseábamos fuera una fiesta será celebrada en soledad esperando tiempos mejores.
A Usted y a la Iglesia que acompaña nunca falte la fe del salmista que reza:
Jerusalén está rodeada de montañas: así rodea el Señor a su pueblo, desde ahora y para siempre. (Salmo 125, 2)
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